Convivencia en Villanueva de los Infantes

Testimonio de un joven. Jesús David Puig sobre el encuentro CREO. Le damos gracias por compartir sus sentimientos e ideas con nuestra comunidad parroquial.

La mañana friolera nos despertó con ansías de ver y conocer. Así, casi con la legaña todavía, empezamos a preparar el día, lo primero de todo serían las lecturas por lo que con voz constante y pausada comencé a practicar las  que a los jóvenes de primero de confirmación se nos había encomendado para la misa. En ella nos situábamos en el periodo de Cuaresma los cuarenta días previos a Semana Santa, pero eso es otro tema.infantes1

Continuamos preparando las mochilas, los bocatas, zumos, “las gafas de sol”… En fin todo lo necesario para un buen día de frio, todo menos unos buenos guantes y unas bufandas. Tras ello, como cada domingo, la iglesia se preparaba para la misa de 12 con su correspondiente ajetreo, de niños y grandes; del coro, de los catequistas. Tras la lectura que se nos había encomendado y comulgar estábamos listos y preparados para una jornada de visita a Villanueva de los Infantes, no sin antes rellenar el estomago todos juntos en los salones.

A las 14:30  el autobús Espinosa se hacía presente en la calle Montesinos, y tras el reflejo de los cristales, nos esperaban los asientos que nos acomodarían y que se prepararon para escuchar nuestras canciones que el conductor y los demás grupos supieron aguantar durante la próxima hora: de entre las más típicas por supuesto, como, Yo tengo un gozo en el alma, Aleluya o Don Antonio, tengo Angustia.

Al llegar a Infantes descubrimos sus calles rusticas, con sus fachadas típicas de piedra, y acompañados por los más curiosos de otros pueblo cercanos, que como nosotros habían ido a conocer el encuentro Creo. Entonces comenzamos la visita, bajo el lema el año de la fe, en la que con todo el gusto los habitantes de la Diócesis Ciudad Real, y en especial los de Infantes, prepararon un camino en el que fuéramos descubriendo  la vida de la santidad y que cualquier persona está invitada a ser santo, con representaciones, videos, puzles, e incluso escenificaciones en las que alguno participo como san José, decorados reales, en los que vivimos desde el interior la fe, como en el sepulcro vacio de Jesús.

 infantes2En primer lugar nos situamos en la línea del tiempo, conociendo a los principales santos de cada época, todos y cada uno de ellos, fue especial pero los que más me llamaron la atención y en general creo que más nos gusto fue Maximiliano Kolbe  , por ser uno de los judíos que se declaró ateo y más tarde se convirtió al cristianismo, fue apresado en los campo de concentración nazi y cuando un hombre iba ser encerrado en las cámaras de la muerte este dio su vida por él con  tan solo 47 años, sin olvidarnos de nuestro queridísimo paisano y Tomellosero Ismael de Tomelloso que estuvo “presente” mediante testimonios de escritos de la gran persona que fue y el servicio que dio a la comunidad.

Recorrimos iglesias, monasterios, capillas, oratorios, bibliotecas, que se instauraron como escenario principal que nos envolvería en la fe y en el encuentro creo de nuestra visita.

Con esta visita aprendimos que la santidad no un círculo de personas inalcanzables que se sitúan en cada día del calendario, sino que son personas de carne y hueso, que se les presentan dificultades como a nosotros, pero que se diferencian en la manera de resolverlo: utilizando la fe el compromiso el esfuerzo y el trabajo. Aprovecho una frase que dijo ayer nuestro párroco Antonio en misa, los cristianos somos personas llamadas a ponernos en acción, no a sentarnos y por pereza quedarnos rezagados en mitad del camino, sino que estamos llamados a descubrir con nuestro camino la enseñanza de Jesús, o de cualquier persona que lo ha seguido (los santos) por eso yo desde aquí os animo y me dirijo hacía vosotros:infantes3

Poneros en acción y abandonar esa cómoda pereza, pues el cristiano es un hombre  sin perezas que recoge, siembra y descubre y  aunque el  humano tenga errores, siguiendo el ejemplo de los santos, quizá no nos beatifiquen, o sí, no lo sé, pero, de lo que sí estoy seguro es que oiremos decir  a nuestro vecino, me gustaría seguir tu ejemplo, el ejemplo de la Iglesia.

Descubre como el grupo, que somos y formamos la iglesia, y en este caso en particular el grupo de la confirmación, mi grupo, que ayer descubrió una nueva forma de trabajar, en la que los errores se minimizan y entre todos se reconstruyen, por ello esperamos  con ánimo, ganas e ilusión el próximo encuentro.

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