«Desde pequeño he tenido la inquietud de servir a los demás a través del sacerdocio»

Rafa Olaizola, presidente del PP de Zaratuz, con trabajo fijo en Bombas Itur, lo deja todo con 47 años e ingresa hoy (30 de septiembre)  en el Seminario de Pamplona, para prepararse para ser sacerdote.

Fuente: diariovasco.com

El hasta la fecha portavoz y concejal del Partido Popular en Zarautz Rafael Olaizola, tras renunciar esta misma semana a su cargo, ingresa hoy en el Seminario de Pamplona. Su vida toma nuevos derroteros. Deja la política, un trabajo fijo en KSB Itur, y se involucra de lleno para servir a los demás a través del sacerdocio. Hasta la fecha ha estado en contacto con el pueblo a través del deporte y la política, pero deja todo para ser sacerdote y seguir sirviendo a los demás, especialmente a los pobres, ancianos y necesitados.

En Zarautz, Rafa Olaizola es conocido tanto por su paso por la política, como por su dedicación al deporte. ¿Podría resumirnos su trayectoria en los diferentes campos?

—Tengo 47 años. A los 13 años empecé a trabajar en una tienda de ultramarinos de recadista y luego de repartidor de periódicos en Casa Urquía combinando los estudios de formación profesional que ejercí en la escuela de los Padres Franciscanos de Zarautz donde obtuve el título de técnico especialista en la rama de electricidad. En el Club Deportivo Zarautz comencé de voluntario con 16 años, relación que duró 20 años (hasta los 36) donde colaboré principalmente con el fútbol playero y durante 5 años fui presidente electo de la entidad, de todas las secciones deportivas en su conjunto, que coincidió con el 50 aniversario. En el año 1999 me presenté candidato por el PP, siendo elegido como concejal durante 4 legislaturas: 13 años.

—Sorprende el cese de sus cargos como presidente del PP en Zarautz, portavoz y concejal. ¿Cuál ha sido el motivo?

—El motivo es que voy a pasar a otro compromiso y a formarme en un cometido, en mi opinión, más importante y por encima de la política y obviamente tengo que estar fuera de ella. Entro de lleno en el seminario (en Pamplona), en un mundo donde la relación personal y social debe estar al margen de etiquetas y partidismos.

¿Desde cuándo tenía en mente esta idea? ¿Cómo ha calado en sus compañeros de partido y amigos?

—Hace 26 años, es decir, tras los estudios en Zarautz, estuve un año en un curso preparatorio que era el paso previo a ingresar en el seminario de San Sebastián. Coincidió con la muerte de mi madre y al ser hijo único me quedé con mi padre hasta su fallecimiento hace dos años. Esta idea siempre la he tenido dentro y ha aflorado finalmente. Los compañeros de partido han acogido la decisión con alegría y a mis amigos, a los que me conocen, tampoco les ha sorprendido.

—Entonces entra al seminario de Pamplona. ¿Con qué idea?

—Voy a ejercer los estudios en el instituto superior de Ciencias Religiosas ‘San Francisco Javier’ de Pamplona en convivencia directa con seminaristas de las diócesis de San Sebastián y Pamplona. En nuestra provincia, en estos momentos, no hay estructura. La carrera dura 5 años. Es una licenciatura. La idea es prepararme para servir a la iglesia, y por ende a los demás, a través del apostolado. Espero conseguirlo porque la preparación va a ser dura pero voy con toda la intención y con todas mis fuerzas.

—¿Le volveremos a ver por Zarautz?

—Por supuesto, ahora tendré la vida de estudiante., con fines de semana, puentes y vacaciones.

Entonces, ¿se desvincula totalmente de la política?

—Así es. Por completo. Tras mi renuncia al cargo de concejal el martes pasado, el miércoles presenté mi dimisión como presidente el PP local y mi baja como afiliado.

Llama la atención que después de sufrir tanto, estar tanto tiempo con guardaespaldas, cuando parece que la situación está un tanto más calmada, se aparte de la política.

—Ha sido una etapa por la que aposté en su día. Siempre he estado viviendo en sociedad y en este caso la política municipal era otro medio para ello. Mi decisión para meterme en política fue fundamentalmente porque no me podía permitir que muchos zarauztarras se quedaran sin representación porque en aquel momento nadie quería coger las riendas. Mi afinidad política entonces, cercana al PP, y la persecución a la que estaban sometidos sus representantes y mi pasión por Zarautz fueron los motivos fundamentales para que diera el paso.

Con la iglesia siempre ha tenido una estrecha relación; en más de una ocasión se ha declarado católico practicante; le recordamos también como monaguillo en Los Franciscanos.

—Empecé de monaguillo a los 6 años, tras hacer la primera comunión y estuve acolitando con los Padres Franciscanos hasta los 20 años aproximadamente. Siempre he mantenido una relación directa con la iglesia, como católico practicante, que estos dos últimos años se han profundizado con más actividades a nivel de asistir a círculos, conferencias, retiros, etc.

¿Cuándo ingresa en el Seminario?

—Mañana domingo (por hoy).

¿Conoce el plan de vida que le espera en el Seminario?

—Vida de convivencia, oración, estudio. Madrugar todos los días a las 7 para estar en capilla a las 7.30, misa, laudes, desayuno y universidad. A las tardes estudio, deporte, recreo, actividades relacionadas con la formación, cena, rezo y así todos los días más o menos.

¿La idea de futuro, tras culminar sus estudios en el Seminario, es ser sacerdote?

—Así es. Desde pequeño siempre he tenido esta inquietud. He estado siempre en contacto con los demás a través de la política y el deporte y en este caso lo quiero hacer mediante lo que considero la manera más plena y humana: desde la entrega total como ministro de la iglesia al servicio de los demás especialmente de los pobres, ancianos y necesitados.

Tras todos estos años como concejal en el ayuntamiento, ¿con qué se queda? ¿Y qué apartaría o dejaría de lado?

—He tenido la ocasión de conocer mucho más mi pueblo y mis vecinos. Me quedo con haber podido atender las necesidades y quejas de mis conciudadanos, sin distinción de colores ni procedencia. La satisfacción de haber sido en ocasiones embajador de Zarautz en Madrid realizando algunas gestiones que han sido fructíferas. Dentro de mis imperfecciones, que han sido muchas, en el Ayuntamiento siempre he intentado calmar los enfrentamientos políticos y centrar mis acciones y la relación con el resto de partidos en la tarea exclusivamente municipal y localista, tratando de humanizar y mejorar las relaciones con todo el mundo y, sobre todo, incidiendo en el trabajo por y para Zarautz.

¿Sabe quién le sustituirá en el ayuntamiento?

—No lo sabemos. Espero que el partido decida la sustitución lo antes posible.

Deja también un trabajo fijo, tras más de veinte años en Bombas Itur.

—Sí, empecé en junio del 86 hasta el día de hoy. 26 años y tres meses ininterrumpidos. No ha sido nada fácil dejar a mis compañeros tras tantos años de relación laboral. La despedida ha sido muy emocionante y los compañeros han tenido un detalle conmigo que nunca voy a olvidar haciéndome una despedida sorpresa.

¿Algo más que quisiera añadir?

—Quisiera agradecer el cariño que me han mostrado durante todos estos años los zarauztarras sin distinción de ideología política ni condición social.

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