Por primera vez, este domingo se sumaban a la Misa un grupo de personas de AFAS

Este Domingo se han sumado por primera vez en la misa de la comunidad un grupo de personas de AFAS. La asistencia nace de la petición libre de querer conocer a un amigo muy especial JESÚS y que lo vivimos de una forma intensa en la   convivencia que os queremos contar.

CONVIVENCIA  JUNTO AL COLECTIVO DE AFAS.

11 Y 12 DE OCTUBRE 2018 

El pasado 12 y 13 de octubre bajo el lema;  DIOS ES COSA DE TODOS, pasábamos unos días de convivencia junto a un grupo de usuarios de AFAS.

La jornada comenzaba con unos juegos de presentación donde cada uno de nosotros decíamos nuestro nombre y aquellas cosas que más nos gustan hacer.

Una vez hechas las presentaciones y habiendo establecido entre todos unas normas para el buen desarrollo de esta convivencia, pasábamos al salón donde nos esperaba un amigo más, JESÚS.

Con la ayuda de un fonendo escuchábamos el latido de nuestro corazón, y descubríamos que ningún latido es igual, pero hay un latir de corazón que nos une, y es el de nuestro amigo JESÚS.

Como símbolo hacíamos un corazón de arcilla, con el recordamos ese latir único que nos une al SEÑOR.

Llegaba la hora de la comida, momento donde damos  gracias al Señor por los alimentos que tenemos en la mesa y por las personas con quien la compartimos, haciéndose muy amena entre risas  y anécdotas, retomamos fuerzas para una tarde muy intensa.

En la sobremesa queríamos conocer más de nuestro amigo JESÚS, y lo hacíamos con una película. El hombre que hacia milagros.

La tarde se hacía corta paseando por las tablas de Daimiel.

El atardecer se hizo muy dinámico elaborando nuestra propia vidriera. Ella nos ayudaba a descubrir que cada uno de nosotros tiene capacidades diferentes.

La vidriera al ser iluminada por el sol refleja toda su belleza,  nosotros como vidrieras debemos dejarnos iluminar por la luz de Dios para sacar la máxima belleza a nuestras capacidades.

Llegaba la noche y con ella una riquísima cena y velada, donde disfrazados de emoticonos, compartimos risas, baile y un brindis con mojitos sin alcohol.

El sábado lo comenzábamos dando gracias a Dios por un nuevo día por medio de la música.

Ayudados de los dedos de la mano rezamos como el PAPA FRANCISCO nos anima  hacerlo. Por medio de juegos poníamos en cada uno de nuestros dedos a esas personas más cercanas  de nuestro día a día:

Con el dedo meñique, por las familias; con el dedo índice, por los amigos; con el dedo corazón, por cuidadores y voluntarios; con el dedo anular, por los enfermos y con el dedo meñique, por las personas mayores.

Para aquellos que no sabían leer se adaptaron sus manos con pictogramas que facilitasen tener presentes,  en sus oraciones, a esas personas tan importantes en sus vidas .

La mañana terminaba celebrando la Eucaristía, en ella se  ofrecían los trabajos realizados,  y , de una forma muy didáctica  D. Antonio explico paso a paso  la liturgia.

Sobre las 14:30 horas, no solo compartíamos mesa sino también sensaciones y anécdotas vividas estos días compartidos.

Llegaba la hora de recoger y regresar a casa, como buen equipo lo hacíamos todos juntos repartiéndonos las tareas.

La despedida se hacía en la parroquia de los Ángeles con nueva fecha de encuentro, programando así  un camino juntos. DIOS ES COSA DE TODOS.

Gracias al colectivo de AFAS y especialmente a Luis Ballesteros, coordinador de ocio, deporte y voluntariado por confiar en nosotros.

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